La Hípica, es un deporte en el que se hace necesario la complicidad entre caballo y jinete, para la consecución de los objetivos propuestos.
La utilización del caballo para mejorar la salud, ha causado inquietudes en distintas épocas y lugares. El emperador Marco Aurelio en Roma hace una distinción, entre la equitación tradicional y la equitación como elemento terapéutico y rehabilitador de los soldados heridos en contiendas.
Es a partir del s. XVI cuando más se escribe acerca del caballo como elemento terapéutico. Posteriormente Diderot en su obra “Encyclopedie” habla de la equitación como ejercicio para todas las partes del cuerpo.
En 1901 se produce en el hospital ortopédico de Oswestry en Inglaterra, una corriente rehabilitadora nueva la utilización del caballo, como medio para ayudar a los pacientes.
Durante la I Guerra Mundial el hospital de Oxford, comienza a utilizar los caballos, como elemento básico en la cura de los soldados heridos.
Será en 1953 cuando se comienzan a elaborar, los primeros estudios científicos acerca de la rehabilitación con caballos, estos son llevados a cabo por Max Reichenbach en su clínica terapéutica.
La primera tesis doctoral sobre “Reeducación Ecuestre” se desarrolla en París en 1972.
En España, la Terapia Ecuestre es introducida por María Hernst y posteriormente, por asociaciones como. Asociación Andaluza de Equinoterapia, Asociación Zooterapia de Extremadura o la Fundación Caballo Amigo
La Hípica comenzó a considerarse como deporte durante los años 70. Fue en los Juegos del Mundo en Nueva York en 1984 donde dieron comienzo las competiciones internacionales de Doma de Exhibición (Dreessage) para los jinetes, tanto hombres y mujeres que contaban con algún tipo de minusvalía.
El Primer Campeonato del Mundo de Doma de Exhibición (Dreessage) fue llevado a cabo en Suecia en 1987, seguido con posterioridad por otros campeonatos que se desarrollaron en Dinamarca y Gran Bretaña.
La inclusión de Doma de Exhibición (Dreessage) en el programa de la competición de los Juegos Paralímpicos de Atlanta 1996, con la participación de jinetes a de 16 países, fue todo un éxito en la historia de los deportes ecuestres.
En los juegos Paralímpicos de Sydney 2000, la participación aumentó de una manera espectacular, con 72 jinetes hombres y mujeres de 24 países que competían en los juegos.
Antes de abril de de 2003, eran 40 las naciones que practicaban extensamente los deportes ecuestres. En los Campeonatos del Mundo en Bélgica 2003, participaron un total de 36 naciones, lo que supuso el despegue definitivo de la práctica de este deporte.
En 2004 se crea la Federación Española de Terapias Ecuestres, que ayudará a promover, divulgar y profesionalizar este tipo de terapias en nuestro país.